Dios nos libera de la depresión

Dios nos libera de la depresión
La depresión es un problema muy generalizado en nuestra sociedad actual.  Como es muy fácil ver  como la depresión afecta a tantas personas en la actualidad, se le ha comparado como si fuese un resfriado común en el área emocional.  Podemos definir que la depresión como un estado emocional en el que la desesperanza llega al extremo.  En este estado el individuo

Everett Worthington es una psicóloga cristiana que ha promovido entre diversos estratos el valor cristiano del perdón para lograr una vida emocional sana.   Para ella la depresión es una espiral descendente que se inicia por la pérdida de control  del individuo y empeora su estado emocional por propiciar falta de energía y el pesimismo. El diccionario define la depresión como “un sentimiento de desesperanza extrema”. Esta emoción se manifiesta en las reacciones parecidas a: Todo está perdido, quiero abandonar, no lo puedo hacer.

Nadie está vacunado contra la depresión

Ninguna persona puede afirmar que esta excento a poder padecerla.   La deperesión puede ser apreciada en muchos personajes de la Biblia, mucho de ellos de inspiración para nuestras vidas.  El Rey David la experimentó y reflejó sus síntoma en el Salmo 42:5 cuando dice: “¿Por qué te abates, oh, alma mía? ¿Por qué te turbas dentro de mí? (RV).

Moisés también experimentó sus estragos , lo leemos en Números 11:14-15: Yo solo no puedo con todo este pueblo. ¡Es una carga demasiado pesada para mí! 15 Si éste es el trato que vas a darme, ¡me harás un favor si me quitas la vida! ¡Así me veré libre de mi desgracia! ”.

El gran profeta Elías lucho contra la depresión sólo un día después de su gran triunfo en el Monte Carmelo cuando desafió a los profetas de Baal.  El pudo experimentar como Dios contestando a su oración en una manera poderosa. Lo podemos leer en el 1 Reyes 19.

Dios no libera de la depresión

Al ver la vida de esos personajes en la Biblia nos damos cuenta que la depresión no hace acepción de personas. Todo el mundo se puede deprimir ante ciertas ocasiones. Si creemos que Dios puede sanarnos emocionalmente y liberarnos de la agunstia podemos preguntarnos ¿Cómo Dios para librarnos la depresión? Revisemos a la solución que Dios proveyó para Elías porque la podemos aplicar en nuestras vidas.

1. La depresión no es un pecado

Date cuenta de que la depresión no es un pecado, sino más bien es un síntoma. La forma como podemos responder a la depresión si que puede ser un pecado, pero la emoción no es lo es. El pecado puede llevar a la depresión pero todas las depresiones no vienen del pecado.  Usemos una imágen para comprenderlo menor. La depresión es como las luces de alertas que aparecen en el tablero del conductor de un vehículo. Lo más idóneo no es apagar esa luz sino ver cual es el problema por el cual esa luz se enciende. Cuando sentimos que la depresión llega a nuestras vidas debemos estar conscientes que algo en nuestro interior esta mal y debemos actuar.

2. Ocupate de tu cuerpo físico

Luego (Elías) se acostó debajo del arbusto y se quedó dormido. De repente, un ángel lo tocó y le dijo: «Levántate y come». (I Reyes 19:5). El remedio de Dios implica el descanso, la alimentación, y la relajación. No debemos olvidarnos del papel que juegan las emociones en nuestro cuerpo. Algunas personas se descuidan físicamente. Tu cuerpo necesita que descanses lo suficiente, que comas una dieta balanceada y que hagas regularmente ejercicio físico.

3. Renuncia a tu frustración para con Dios

Más tarde, la palabra del Señor vino a él. —¿Qué haces aquí, Elías?—le preguntó. Me consume mi celo por ti, Señor Dios Todopoderoso—respondió él—. Los israelitas han rechazado tu pacto, han derribado tus altares, y a tus profetas los han matado a filo de espada. Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también! (I Reyes 19:9-10). Elías se desahogó con Dios, y derramó sus sentimientos internos.  Dios permitió que Elías ventilase sus frustraciones sin condenarle ni criticarle.

Sin importar lo mal que nuestras circunstancias parezcan, nunca debemos dejar de comunicarnos con Dios.  Comparte lo que hay en tu corazón con Dios.  No tienes que ser elocuente o creativo; simplemente deja que Dios sepa cómo te sientes.  Cuando renunciamos a nuestra frustración opera en nuestras vidas una limpeza integral de todo lo que hay en nuestro corazón y todo lo que crea emociones negativas de depresión.

4. Refresca tu conciencia en la presencia de Dios

El Señor le ordenó: —Sal y preséntate ante mí en la montaña, porque estoy a punto de pasar por allí. (I Reyes 19:11).  Nada puede aliviarte más que como entrar en la presencia de Dios y darte cuenta de que te ama y cuida de ti a pesar de cómo te te sientes.  Dios nunca dijo que nuestra vida será siempre color de rosas pero si prometió que estaría con nosotros en nuestro dolor. Si estás deprimido, pasa tiempo a solas con Dios y lee la Biblia.  Cuando leas su palabra permite que Dios te hable y te ame. No hay mejor antidepresivo que la comunicación y la comunión con Dios.

5. Redirige tu vida

Dios le dio a Elías una nueva misión. Regresa por el mismo camino y ve al desierto de Damasco. Cuando llegues allá, unge a Jazael como rey de Siria, (I Reyes 19:15).  No permitir que nos ahoguemos en la angustia es la forma más rápida para derrotar la depresión. Sal de ti mismo, mira a tu alrededor  y empieza a ver las necesidades de los demás. Encuentra a personas menos afortunadasque tu e invierte tu tiempo en ellas. Cuando te entregas a los demás, Dios se entregará a ti. Jesús dijo: Todo aquel que pierda su vida por mí, la hallará (Mateo 16:25).

6. Renueva una amistad

Renueva una amistad. “Así que Elías se fue de allí y encontró a Eliseo, hijo de Safat,” (I Reyes 19:19). Las personas que están en depresión necesitan verdaderos amigos. No luches tú sólo contra la depresión. Busca a un amigo que te brinde apoyo y aliento; alguien que te ayude a ver las circunstancias como son y no como tú las percibes.

 

Dios nos fortalece

Cristo puede levantarte. Dios puede liberarte de la depresión. Él te puede ayudar. Él te puede sanar. ¡No tienes ir dando traspiés deprimido por la vida! 

Siempre recuerda que Dios nos prometió fortalecernos y acompañarnos

Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.

Isaías 41:10

 

 

¿Que te ha parecido este artículo?
Votos: 9, Promedio: 4.9

Te recomendamos

1
Deja tu comentario

avatar
1 Hilos de comentarios
0 Respuestas a los hilos
0 Seguidores
 
Comentario más relevante
Hilo de comentarios más activo
1 autores de los comentarios
Magda Autores de comentarios recientes
  Suscríbete  
más nuevos más antiguos más votados
Notificado
Magda
Invitado
Magda

Muchas gracias por este artículo. Por favor oren por mi porque tengo tendencia a caer en depresión. Pido fortaleza y sabiduría para ser constante con lo que aquí se dice y aplicarlo en mi propia vida