Del escritorio de Julio Ruíz

Durmiendo con cadenas

durmiendo con cadenasCuando una persona vive una crisis durante mucho tiempo se puede decir que por las noches está durmiendo con cadenas. Ver a Pedro dormir cuando el siguiente dia lo van a matar, es encontrar una nota de esperanza para cuando nos lleguen esos momentos tambien de prueba u de incertidumbre.

Este es un mensaje para dar aliento a nuestra gente en medio de estos tiempos que vivimos, tan llenos de angustia y temor.

Hechos 12:1-10
 

  • ¿Cómo enfrenta usted una crisis?
  • ¿Qué hace cuando ellas tocan su puerta?
  • ¿Puede dormir tranquilo en medio de la prueba?

Las crisis no se toman vacaciones. Nos pueden visitar en el momento que menos esperamos. Nadie está exento de pasar por ellas, y a veces no sabemos qué hacer cuando llegan. Las intenciones de ellas es golpearnos, y en algunos casos, hasta llevarnos a estados desesperados. Herodes era un hombre cruel, salvaje y vil. ÉL era el perfecto instrumento del diablo para crear una crisis entre los apóstoles. Al igual que ellos, también pasa con nosotros, pues él usará sus instrumentos para desestabilizar a los creyentes.

Este hombre descubrió que la muerte de Jacobo contribuyó con su popularidad, y sabiendo que con Pedro las encuestas le darían más puntos, procedió a encerrarlo. Él sabía que después de la pascua Pedro sería más corto de estatura, como lo hizo con su amigo Jacobo. Pedro sabía la orden del malvado Herodes, por lo tanto, estaba consciente de aquel crítico momento. Sepa que el diablo anda rondando la tierra para ver cuándo va a provocar una crisis en la vida del creyente.

Así que, si usted no se ha encontrado con él, como alguien afirmó, a lo mejor es porque va en su misma dirección. Sin embargo, cuando vaya en sentido contrario, será en ese momento cuando usted sabrá cuán real es Jesucristo en su vida. Descubrirás la poderosa presencia de Dios para enfrentar la adversidad cuando esos momentos tocan su propia vida. Veamos, entonces, cómo actúa la presencia de Dios en cada crisis de nuestra vida. Cómo dormir en medio de una prueba y en medio de cadenas que simbolizan aquellas crisis de las que parecieran no haber salida. Cuáles principios podemos sacar de esta extraordinaria historia. Qué es lo que debemos saber al pasar por una prueba.

 

Pudiera ser que tengamos las manos encadenadas, pero las manos de Dios siempre están libres

Una mano que trabaja ocultamente. El Padre y el Hijo hasta ahora trabajan

Juan. 5:17. Por lo tanto, tenemos que saber que su mano se mueve de una forma misteriosa y especial. Dios está detrás de lo que vemos, haciendo cosas que la gente no puede hacerlo. En esta historia observamos las manos criminales de Herodes, matando y poniendo preso a los apóstoles, vemos a Pedro con sus manos encadenas, pero veremos como las manos de Dios siguen libres para obrar y actuar en la crisis. ¿Estás pasando por alguna crisis? ¿No ves a Dios obrando? No te aflijas amado hermano, su mano no se ha cortado para bendecirte. Bien pudiera usted encontrarse en un caos donde no le encuentra sentido a la vida. Y todo lo que pensó que andaba bien, ahora se desarma.

Él está permitiendo que todo funcione para bien

¿Ha sentido que Dios arruina todo y queda sin salida a su propia crisis? Sin embargo, lo que usted necesita saber es que Dios no ha dejado de trabajar. Lo que si tenemos que saber es que su soberanía es una realidad en cada crisis, como la que enfrentó el apóstol Pedro. Romanos. 8:28 sigue siendo una continua verdad en la vida de un creyente. Dios permitió que Pedro fuera encerrado y que Jacobo muriera prematuramente. ¿Por qué? ¿Porque él es caprichoso? ¡No! Necesitamos madurar para entender que aun cuando veamos que todo anda bien en la vida, pudieran llegar los momentos cuando todo se torne adverso y sin sentido. Estamos viendo tantas muertes de hombres y mujeres de Dios de una forma prematura, y que todavía podían dar más para la obra y estar con sus amados. ¿Qué esta pasando? De repente vemos bendiciones a la vista, pero también vemos crisis a la vista, y no parecen solucionarse tan fácilmente. Debemos entender que lo bueno y lo malo trabajan juntos. De esa manera, no podemos esperar salir primero de alguna situación para poder disfrutar la otra. Pero lo que si debemos saber es que Dios está detrás de cada crisis. Su providencia es real en cada momento.
 

Pudiera ser que estemos en total encierro, pero la oración estará siempre libre

La oración no se hace esperar

Hechos 12:5. Si hay algo que a Dios le agrada es ver a su iglesia rendida en oración. Nada desata más rápido Su poder que cuando sus hijos hacen “sin cesar oración a Dios por él”.  La oración pone de manifiesto que si bien es cierto que hay crisis que parecen imposibles para los hombres, para Dios es asunto de tiempo en dar su respuesta. Era imposible que Pedro se salvara de las manos sangrientas de Herodes, pero la iglesia hacía oración sin cesar a su Dios.

Un total de dieciséis guardias custodiaban la cárcel. Dos les tenían atados a sus manos. Pedro estaba bajo seguridad extrema. Parecía que no había esperanza para él.  El apóstol estaba en una crisis de muerte. La sentencia estaba echada y era cuestión de horas para que se cumpliera el plazo de pasar a mejor vida, pero “la iglesia hacía oración sin cesar por él” v. 5.  Amados, no hay crisis tan grande que no sea resuelta a través de la oración. Por lo tanto, cada dificultad en nuestras vidas es la oportunidad de Dios para dar respuesta oportuna a la oración que se hace persistentemente. Dios no olvida tu crisis.
 

La puerta que no estaba cerrada

Hechos 12:5b. En el versículo 5 podemos ver la frecuencia de la oración, mientras se espera la respuesta de Dios. De modo, pues, que Pedro está en la cárcel, y al parecer Dios no tiene ningún apuro en sacarlo. Pero aquella oración no era cualquiera. El sentido era “sin cesar”. El verbo ektenos está relacionado con ektenes, un término médico que describe el estiramiento de un músculo hasta su límite”. (MacArthur). Es la oración que sigue el camino de la que hizo Jesús en el Getsemaní.

Una de las grandes lecciones de la oración es la persistencia. Hay que recordar que las demoras de Dios no son negaciones. La oración debe tener fervor. La oración es trabajo. En aquel tiempo, la iglesia se unió para orar. El diablo sí sabe lo que significa la oración de la iglesia. Alguien ha dicho que el diablo tiembla cuando ve al más débil santo de rodillas.

No hay nada que pueda unir más a la iglesia que la oración. Las veces que Dios visita a la iglesia cuando ella ora, son gloriosas y maravillosas. La iglesia tenía fe en la oración, pues la hacía a Dios. No estaban orando el uno para el otro. No estaban orando para impresionarse mutuamente. Cuando usted ora, ¿cuánta fe tiene en ello? La puerta de hierro solo puede ser abierta a través de la oración.

 

Pudiera ser que Herodes pretenda destruirte, pero Dios manda ángeles para cuidarte

Durmiendo antes de morir

Hechos 12:6 A un soldado no se le permite dormir, pero el preso Pedro si podía dormía. Al día siguiente le van a cortar la cabeza y él está durmiendo. ¿Cómo estaría usted la noche anterior cuando sabe que al día siguiente le van a cortar la cabeza? Y Pedro dormía tan profundamente que el ángel tuvo que tocarle por un costado para que se levantara.

La paz de Dios permite dormir con toda tranquilidad en medio de la tormenta. Es descansar sabiendo que Dios tiene control de todas las cosas. ¿Cómo puede uno dormir en medio de la crisis? ¿Por qué lo hizo Pedro? Él no tenía temor de morir porque el Cristo resucitado estaba con él. Fue cierto que cuando negó a Cristo tuvo temor de morir como lo hizo su Maestro, pero ahora, por cuanto sabe que su Señor vive, no tiene temor de morir.

Cuando una crisis le roba la paz al creyente es porque no ha descubierto la “paz de Dios que sobre pasa todo entendimiento”.  El creyente sabe que mientras más arrecie la tormenta en su vida, más cerca está su liberación.

Un ángel en el calabozo

Hechos 12:7. Por más oscura que sea tu crisis, la luz del poder de Dios alumbrará toda tu vida con libertad. Ahora vea lo siguiente. Si el diablo tiene a un Herodes para para destruir tu vida, Dios tiene su ángel que vendrá a tu socorro cuando la tempestad se agigante. Dios no entra por las puertas humanas; él aparece en medio de la crisis. Nada hay imposible para Dios.

Algunas pruebas en la vida son como cárceles que tienen como propósito desalentarnos y ponernos en retirada con el Señor, pero la certeza de quién nos acompaña en tales pruebas, debiera llenarnos de paz. Esa paz la experimentó

Pedro en el calabozo, pues seguramente él conocía muy bien el texto que dice: “He aquí no se adormecerá el que guarda a Israel”. Y también el texto que dice: “Tu guardarás en completa paz a aquel cuyos pensamientos en ti perseveran, porque en ti ha confiado”. La paz de Dios es el soldado que custodia al corazón en su angustia y zozobra cuando una crisis se hace presente.
 

Pudiera ser que hay una puerta cerrada, pero es Dios quien tiene las llaves

Hay un poder obrando detrás de la crisis. Los ángeles no necesitan llaves para entrar las “cárceles de la vida”. ¿Piense usted que Dios había perdido el control cuando Jacobo fue ejecutado o cuando Pedro fue puesto en la cárcel? vv. 7-10. ¡No! Dios se toma su tiempo.

A lo mejor usted se está haciendo la pregunta, ¿dónde está Dios en esta crisis? Y mientras algunos piensan que él es débil y que no puede hacer nada, observe lo que sucedió desde el v. 10. Un ángel sacó a Pedro fuera de la cárcel y le dijo: “Bien, Pedro, hasta luego” ¿Es Dios capaz o no para obrar en mi crisis?

Tome en cuenta lo siguiente: la liberación de Pedro llegó al último instante. Dios no actúa bajo presión. Él no se desespera como mucho de nosotros. Esta historia se desarrolla sin ninguna prisa.

Mire lo que hizo el ángel cuando llegó. Le dijo a Pedro: “Levántate, levántate; vamos, levántate, ya no duermas más”. Y uno pudiera imaginarse al Pedro dormilón hasta preguntarle al ángel por la hora. La lección del ángel pidiendo a Pedro que se vistiera, era para afirmarle que iba a salir de esa crisis con toda dignidad.

De esta manera, las puertas se abren de los que no han hecho nada malo. Los presos que se escapan de la prisión son los que han hecho lo malo. Pero los presos que son escoltados por un ángel son aquellos que aman y temen a Dios. Dios no te dejará en tu prisión. Él es tu Libertador.
 

Durmiendo con cadenas

¿Qué hacer en medio de la crisis? Bueno, hay que recordar que Dios tiene control de cada situación. Pero necesitamos seguir la presencia de Dios detrás de la crisis. El poder de la oración y el poder de la paz deben estar presentes. Al final mire lo que pasó con Herodes vv. 20-23. Detrás de cada crisis hay un poder silencioso que no se detiene. Ningún hijo de Dios se quedará encadenado y preso en sus pruebas. Dios abrirá las puertas a la libertad. “Si él os libertare, seréis verdaderamente libres”. 

5 2 votos
Valoración

Julio Ruiz

Venezolano. Licenciado en Teología. Fue tres veces presidente de la Convención Bautista en Venezuela y fue profesor del Seminario Teológico Bautista de Venezuela. Ha pastoreado diversas iglesias en Venezuela, Canadá y Estados Unidos.
Suscríbete
Notificado
guest
1 Comentario
más antiguos
más nuevos más votados
Feeback en línea
Ver todos los comentarios
América
América
1 mes de haberse escrito

Son de mucha bendición sus enseñanzas. Dios bendiga su vida hno Julio Ruiz.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
1
0
Nos gustaría conocer tu opinión sobre este artículox
()
x