La historia de la adoración: El Canto Congregacional en el siglo Diecinueve

Historia de la Adoración
Isaac Watts

El canto congregacional en el siglo XVIII se inspiró básicamente de tres fuentes: la salmodia métrica (que comenzó a mediados del siglo XVI), los himnos de Isaac Watts (escritos en los inicios del siglo XVIII) y los himnos de Charles Wesley (que datan de mediados y fines del siglo XVIII).

Todas estas fuentas compartían la meta de poner la expresión de la riqueza de las verdades teológicas en la boca, los oidos y la mentes de quienes se congregaban. Sin embargo en el siglo XIX — y quizás en reacción al cántico no inspirado en muchas congregaciones — un énfasis en el impacto emocional comenzó a ser influido en las congregaciones. Esto se debía a que algunos pastores y algunos escritores de cánticos espirituales buscaban tocar los corazones y llenarlas de sentimientos.

A pesar que algunas semillas de expresiones emocionales pueden encontrarse en los himnos de Watts; Carlos Wesley fortaleció la conexión entre la verdad doctrinal y la experiencia personal. Wesley fue impactado profundamente por las prácticas y los cantos de los moravianos quienes cantababan con gusto, energía y vida. Los moravianos eran un conocido grupo de pietistas germanos quienes (a diferencia del propio Wesley) tendían a poner un énfasis en la piedad y la experiencia persona por encima de la exactitud doctrinal. (Aunque pocos cantos moravianos se usan hoy, el aspecto pietista sigue influyendo en la espiritualidad actual). De ellos Carlos se dá cuenta del significado de la música para expresar la devoción cristiana.

En el nuevo continente, otros factores contribuyeron en incrementer el énfasis en la experiencia. Muchos inmigrantes inicialmente querían conservar sus formas tradicionales de adoración. Sin embargo durante los siglos XVIII y XIX el evangelismo y el avivamiento impactaron Norteamérica.

En la medida que surgían nuevas comunidades y el cristianismo se ensachaba, habían más personas recien convertidas (generalmente pobres y de poca cultura), y fue este el escenario donde se expresaba la adoración en forma simple y con cantos folklóricos en los que predominaban letras basadas en la salvación, el cielo y la acción del Espíritu Santo.

Fue en 1801, cuando miles de personas se congregaron en Kentucky para dar lugar a la histórica campaña de Cane Ridge. Este evento fue patrocinado tanto por presbisterianos como metodistas y duró varios días. Sus reuniones se caracterizaron por las señales, la danza, las compulsiones físicas y los trances. Esta campaña no baso su adoración en la himnología de doctrina refinada de Watt y de Wesley. La música que allí se utilizó primordialmente ayudaba a estimular las emociones y una respuesta de índole física.

Los efectos de este movimiento de avivamiento dieron pie a otros eventos como el de Cane Ridge, para los que se escribieron muchos “himnos” de letra doctrinalmente pobre pero cargados de expresiones emocionales. Estos cantos eran sencillos de aprender tanto por su letra como por su melodia. Es así como en el siglo 19 se hizo más ancha la brecha existía entre los cantos que enfatizaban la experiencia personal y aquellos que exponían las verdades bíblicas.

Asahel Nettleton (1783-1844) trató de generar un estándar en la himnología del avivamiento al producir himnario que compilaba muchos de estos cantos. Otro esfuerzo digno de mencionar fue el de Joshua Leavitt que hizo algo parecido con el propósito de proveer un recurso capaz de brindar cantos expresivos de uso inmediato en campañas evangelísticas.

Sería muy dificil dejar de hacer notar el impacto de Ira Sankey en la historia del canto congregacional. Sankey guió la música para las campañas de D. L. Moody. En estas campañas se notaba el dominio del canto expresivo y emocional interpretados por el estilo y la voz peculiar de Sankey. Por sus esfuerzos el “canto gospel” se convirtió en un modelo a seguir por muchos de los escritores del siglo diecinueve. Sin embargo no ha habido escritor que hay contribuido más a este género que Fanny Crosby quien fue una compositora ciega que escribió más de 8500 himnos entre los que se incluye “Tuyo Soy Jesús” y “Lejos de Mi Padre Dios”

En la próxima entrega veremos como el canto emocional que dejó huella en los cristianos del siglo diecinueve, resurge en la Iglesia del siglo veinte.
Para Su Gloria
Bob Kauflin

 


La Adoración importa

La Adoración Importa  está escrita por Bob Kauflin actual director de Sovereign Grace Music perteneciente al movimiento de iglesias Sovereign Grace Churches. Traducida por entreCristianos con el debido permiso de su autor.

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