El devocional de hoy

¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los *ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y si ha pecado, su pecado se le perdonará. Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.

Santiago 5: 14-16 (NVI)


A menudo Dios sana utilizando las habilidades de los profesionales de la salud y las técnicas de la medicina moderna. Debemos recordar que fue Jesús el que dijo: “No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos”(Lucas 5:31). Sin embargo, no son los doctores o los enfermeros los que sanan, sino Dios. Como dice un cirujano amigo mío: “Yo opero pero Dios sana.”

Cuando mi esposa Pat tuvo Cáncer, hicimos lo que la Biblia dice en Santiago 5: 14-16. Les Pedimos a los ancianos de nuestra iglesia que vinieran a la casa i pusieran las manos sobre ella. Oramos, confesamos nuestros pecados, la ungieron con aceite y la encomendaron a Dios. Luego buscamos los mejores médicos que pudiéramos hallar en el noroeste del país. Le hicieron la cirugía, se hizo quimioterapia… y el Señor la sanó.

Por la misericordia y la bondad de Dios, hoy esta conmigo.