El devocional de hoy

Dispuestos a servir

Lectura: I Corintios 1:26-31; Lucas 6:12-16

(I Corintios 1:27) “lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte”.


En 1972, la NASA lanzó la pequeña nave exploratoria Pionero 10. Según León Jaroff de la revista Time, la misión principal del satélite era para alcanzar a Júpiter, tomar fotografías del planeta y sus lunas y enviar información de vuelta a la tierra tocante el campo magnético, cinta de radiación y atmósfera de aquellos astros.

Los científicos lo tomaron como un gran reto, porque hasta entonces ningún satélite había pasado Marte y temían que la cinta de asteroides lo destruirían antes que llegara a su meta. Pero la pequeña nave llegó a su meta y logró mucho más. En noviembre de 1973 el pequeño satélite pasó a Júpiter y la tremenda fuerza de la gravedad lo lanzó a una velocidad mucho más acelerada en dirección al espacio fuera de nuestro sistema solar.

Para el asombro de los científicos de la NASA, la pequeña nave siguió transmitiendo imágenes y señales de Saturno, Uranio, Neptuno y Plutón y desde cuatro mil millones de millas de distancia. En 1997, veinticinco años después de su lanzamiento inicial, Pionero 10 se encontraba a más de seis mil millones de millas del Sol.

El Señor Jaroff comenta que lo más asombroso es que el satélite fue hecho para durar tres años nada más y que las señales emanen de un transmisor simple de ocho vatios de potencia; o sea, el equivalente de la batería de un reloj común y corriente. El pequeño satélite no estaba calificado para hacer lo que hizo.

Al ver los doce que Cristo escogió para ser los implementos que iba a emplear para ser los precursores de Reino de Dios se queda uno con la ceja levantada. No eran eruditos o personajes distinguidos, adinerados o experimentados entre los religiosos de su día. Fácilmente no los hubiéramos calificado como hombres capaces de realizar la tarea que les fue encomendada. Con todo, eran hombres totalmente humildes, abiertos y a la completa disposición para el uso del Maestro. Y Dios sí los usó para cambiar al mundo y el curso de la historia de la humanidad.

Así es efectivamente cuando ofrecemos nuestras vidas para servir al Señor. Dios puede obrar maravillosamente a través de una vida dispuesta. Aunque solamente tenga una habilidad de ocho vatios.

SI EN VERDAD QUIERES QUE DIOS TE USE, LO HARÁ

(Deuteronomio 32:30) ¿Cómo podría perseguir uno a mil, Y dos hacer huir a diez mil, Si su Roca no los hubiese vendido, Y Jehová no los hubiera entregado?

Hno. Prince Parker