El devocional de hoy

Nuestros mañanas

Lectura: Lucas 12:22-31; II Corintios 10:3-5

 ... No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. (Lucas 12:22)


¿Cuántas veces profetizamos nuestra propia derrota y angustia? Porque aunque no querríamos discutir con Jesús, tal vez a veces nos preguntemos si sus palabras sobre la preocupación son realistas (cómo si Dios no fuera realista). Después de todo, ¿no deberíamos preocuparnos por el mañana? Imaginemos que nos despiden del trabajo. O que nos enfermamos. ¿No es uno de nuestros más grandes temores el no tener techo y comida?
No hay palabras en ningún otro idioma que produzcan mayor ansiedad que la pregunta: "¿Y qué si. . .?" Cuando la susurramos empezamos a imaginarnos una mala posibilidad, luego otra, y luego ambas posibilidades juntas. No pensamos en el hecho de que nuestras necesidades siempre han sido satisfechas en el pasado y que tenemos suficiente para hoy. Siempre existe ese temor de que nuestro pozo se podría secar mañana.

Aunque es muy sabio planificar para el futuro, la sed imaginaria del mañana es una sed que no se apaga, aunque nuestro pozo esté lleno hoy. Jesús enseñó que es inútil preocuparse por el futuro y que estas imaginaciones son a causa del pecado de la duda. No deberíamos traumatizarnos con lo que podría suceder ni con lo que tal vez tengamos que hacer. La necesidad imaginaria de mañana es una necesidad que Dios no puede satisfacer. Debemos aprender cómo pensar y confesar conforme la Palabra de Dios y la fe en Jesucristo y desechar las imaginaciones negativas.

Si Dios nos ha dado alimento y bebida suficiente para hoy, ¿por qué no dejar que se preocupe por nuestro mañana? Su Palabra no ha prometido suplir las necesidades del día de mañana.

LA PREOCUPACIÓN ES UN INTERÉS SOBRE LOS PROBLEMAS QUE SE PAGA ANTES DE QUE SE PRESENTEN.

(II Corintios 10:4-5) porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo,
Hno. Prince Parker
Botón volver arriba